Sumergirme sería la opción más drástica y eficaz. Pero no es la solución a los problemas, ni a los errores. Hoy he decidido amarme de valor y ponerme en pie. Mirar de frente y no correr ante la gente. Saber elegir y renunciar. Reír cuando toca reír y llorar lo que no hay que guardar. Derramar la tristeza y alimentarme de la felicidad que desprende el resto del mundo. Bajar la escaleras y no tropezar, y si tropiezo no dudar en levantarme, porque caerse es muy fácil, pero equivocarse aún más y no importa cuantas veces me equivoque si eso me enseña a ser más fuerte. Porque es lo que ha conseguido que encuentre las palabras para ser más fuerte.
Estoy en mar abierto, eres mi faro, no te apagues..
¿Sabeis por qué tenemos faros? Porque orientan a los barcos en la oscuridad y los mantienen a salvo evitando que choquen contra las rocas, porque cuando te encuentras con una tormenta en el mar y las olas no paran de golpearte, crees que ya nunca volverás a tierra, que estás a punto de romperte en mil pedazos y hundirte en el agua hasta el fondo, es la luz la que orienta tu mundo. La luz. El amor no puede describirse igual que un árbol o el mar. Son los ojos con los que vemos, el ser santos aunque pequemos.
Luz del alma, luz divina,faro, antorcha, estrella, sol... Un hombre a tientas camina; lleva a la espalda un farol.
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