-Creces, experimentas, aprendes, crees saber cómo funcionan las cosas, estás convencido de haber encontrado la clave que te permitirá entender y enfrentarte a todo. Pero después, cuando menos te lo esperas, cuando el equilibrio parece perfecto, cuando crees haber dado todas las respuestas o, al menos, la mayor parte de ellas, surge una nueva adivinanza. Y no sabes qué responder. Te pilla por sorpresa. Lo único que consigues entender es que el amor no te pertenece, que es ese mágico momento en que dos personas deciden a la vez vivir, saborear a fondo las cosas, soñando, cantando en el alma, sintiéndose ligeras y únicas. Sin posibilidad de razonar demasiado. Hasta que ambas lo deseen. Hasta que una de las dos se marche. Y no habrá manera, hechos o palabras que puedan hacer entrar en razón al otro. Porque el amor no responde a razones...
Gracias por existir... ¿Se puede decir una frase más bonita a una mujer?. Es como admitir que sólo porque está ella, porque ella existe,sólo eso ya es un regalo para el mundo.
Estoy en mar abierto, eres mi faro, no te apagues..
¿Sabeis por qué tenemos faros? Porque orientan a los barcos en la oscuridad y los mantienen a salvo evitando que choquen contra las rocas, porque cuando te encuentras con una tormenta en el mar y las olas no paran de golpearte, crees que ya nunca volverás a tierra, que estás a punto de romperte en mil pedazos y hundirte en el agua hasta el fondo, es la luz la que orienta tu mundo. La luz. El amor no puede describirse igual que un árbol o el mar. Son los ojos con los que vemos, el ser santos aunque pequemos.
Luz del alma, luz divina,faro, antorcha, estrella, sol... Un hombre a tientas camina; lleva a la espalda un farol.
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