Es un cuaderno pequeño, con hojas en blanco, alambre a un lado y portada de cartón. No tiene nada de especial. Al menos, a simple vista, porque por dentro, es una pequeña caja de recuerdos y secretos, como un cofre del tesoro. En él ha apuntado todas las frases que le han llamado la atención; una pequeña descripción de sitios nuevos que ha conocido, nuevas tierras descubiertas; las novedades de su entorno; los animales que nunca antes había visto... Ha anotado hasta el tiempo, nublado pero con los rayos de sol reflejados en el aire abstracto; soleado pero con lluvia, con un precioso arco iris; un día que nevó, fue la primera vez que vio la nieve. Se la imaginaba como algodón, pero se derretía en sus manos, no podía conservarla mucho tiempo, y eso era lo que la hacía especial. También apuntó todos sus amores y desamores. Era como el cuaderno de un marinero, lleno de acotaciones, coordenadas, apuntes... como un pequeño cuaderno de bitácora.
Estoy en mar abierto, eres mi faro, no te apagues..
¿Sabeis por qué tenemos faros? Porque orientan a los barcos en la oscuridad y los mantienen a salvo evitando que choquen contra las rocas, porque cuando te encuentras con una tormenta en el mar y las olas no paran de golpearte, crees que ya nunca volverás a tierra, que estás a punto de romperte en mil pedazos y hundirte en el agua hasta el fondo, es la luz la que orienta tu mundo. La luz. El amor no puede describirse igual que un árbol o el mar. Son los ojos con los que vemos, el ser santos aunque pequemos.
Luz del alma, luz divina,faro, antorcha, estrella, sol... Un hombre a tientas camina; lleva a la espalda un farol.

No hay comentarios:
Publicar un comentario